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El pádel se ha convertido en el nuevo deporte de masas, un fenómeno que ha evolucionado a una velocidad de vértigo. Desde sus inicios en México en 1969, este deporte ha conquistado a millones de jugadores en todo el mundo. Pero, ¿alguna vez te has detenido a pensar en la herramienta fundamental del juego? Sí, hablamos de la pala. Su transformación desde un simple trozo de madera hasta una obra de ingeniería moderna es una historia fascinante que refleja la propia evolución del pádel.
¡Acompáñanos en este viaje en el tiempo para descubrir cómo hemos llegado a las palas de alta tecnología que conocemos hoy!
En los inicios del pádel, durante la explosión del deporte en Argentina en la década de los 80, las palas eran herramientas muy básicas. Fabricadas íntegramente en madera, eran robustas pero extremadamente pesadas. Imagina empuñar una pala que rondaba los 450-500 gramos.
Jugadores legendarios como Fernando Belasteguín recuerdan con claridad aquellas palas: «Cuando empezaron a salir las evoluciones, nos dimos cuenta que eran pesadas, y que ofrecían menos potencia que las de goma». Mover esas palas, especialmente con los puentes cerrados que aumentaban la resistencia al aire, era un verdadero desafío y limitaba considerablemente la potencia en el remate
La década de los 90 marcó un punto de inflexión radical. El fin de la era de la madera llegó con la introducción de la tecnología ‘Celular Core’ de Prince, que creó la primera pala de grafito. Sin embargo, la verdadera revolución vino de la mano de la marca argentina SANE: la introducción de la goma EVA en el núcleo de las palas.
Este cambio fue tan trascendental que obligó a otras marcas a rediseñar sus colecciones para incorporar este nuevo material. Los beneficios fueron inmediatos:
• Mayor elasticidad y salida de bola.
• Reducción de vibraciones que llegaban al codo del jugador.
• Disminución del peso, pasando a unos 390 gramos a finales de la década.
Paralelamente, marcas pioneras como Varlion, fundada en 1993, empezaron a experimentar con materiales hasta entonces desconocidos en el pádel: fibra de carbono y kevlar, que ofrecían mayor durabilidad y potencia.
Con la llegada del nuevo milenio, la pala de pádel se consolidó como un producto de alta ingeniería. La inversión en investigación y desarrollo se disparó, y las marcas buscaron perfeccionar cada aspecto del juego: potencia, control, confort y durabilidad.
1. Aumento del Grosor y Nuevos Materiales: El perfil de las palas aumentó hasta los 38 mm actuales, un cambio que permitió un salto cualitativo en confort y potencia. Además de la goma EVA, que se diversificó en distintas densidades, apareció la goma FOAM, más blanda y con un «efecto muelle» que proporciona una gran salida de bola.
2. La Consolidación de los Materiales Modernos: Hoy en día, las palas son una combinación de materiales compuestos avanzados:
• Fibra de Carbono: Es el material estrella por su ligereza, rigidez y resistencia. Es la base de modelos icónicos como la Viper de Babolat (usada por Juan Lebrón) o la Vertex de Bullpadel.
• Fibra de Vidrio: Aporta flexibilidad y una mayor sensación de control.
• Grafeno: Introducido por marcas como Head, mejora la resistencia y el rendimiento.
• Kevlar, Grafito y Titanio: Se utilizan como refuerzos en zonas estratégicas para aumentar la durabilidad y la firmeza sin añadir peso excesivo.
3. Innovación Tecnológica Aplicada: Las marcas líderes como Bullpadel, Adidas, Nox, Head y Wilson no han dejado de innovar:
• Sistemas Antivibración: Tecnologías como el sistema AVS de Nox reducen el impacto en el brazo, mejorando el confort.
• Superficies con Textura: Acabados rugosos o grabados láser para maximizar los efectos en la bola.
• Aerodinámica y Personalización: Diseños de marco que mejoran la velocidad del golpe y sistemas como el Custom Weight de Bullpadel o el Weight & Balance de Adidas, que permiten al jugador ajustar el peso y balance de su pala.
Como bien señala Belasteguín, «la evolución de las palas ha hecho que el juego sea cada año más rápido«. La tecnología no solo ha cambiado la herramienta, sino que ha transformado por completo la forma en que se juega al pádel. Hemos pasado de un juego lento y pesado a uno explosivo, rápido y lleno de matices, donde la elección de la pala es clave para el rendimiento de cualquier jugador.
Y tú, ¿en qué año empezaste a jugar? ¿Recuerdas cómo eran tus primeras palas? ¡Déjanos tu comentario y cuéntanos tu experiencia!